martes, 7 de diciembre de 2010

Señora visón

Señora que viajaba en el AVE con el clon de su hija:

Quéjese de las baldosas asesinas que hay cada tres pasos y le escupen los pantalones dejándolos con un jaspeado marrón que no pega con su bolso, quéjese de lo que le cuesta comprar la “Cuore”, quéjese de la señora que a parte de pisarla en la cola del supermercado se le cuela y le estornuda encima, quéjese de que ya no quedan caballeros del zodiaco en el mundo, quéjese de lo que le de la real gana, pero por favor, no se queje por llamar la atención en un tren en silencio, no se queje porque no tiene sitio para dejar su abrigo de visón, que si se lo pone de almohada no pasa nada, que su abrigo ya está muerto.

La gente tiene que dejar de desayunar zumo de limón.

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